Ricardo Astorga Olivares, Ingeniero Agrónomo de Ciren: “Para la producción de hortalizas es clave mantener la continuidad del proceso”

Ricardo Astorga Olivares, Ingeniero Agrónomo de Ciren se refiere a los posibles efectos en la actividad hortícola regional, en la eventualidad de una emergencia causada por incendios, como la ocurrida recientemente.

¿Cuáles podrían ser los posibles efectos en la actividad hortícola regional, en la eventualidad de una emergencia causada por incendios, como la ocurrida recientemente?  

Si bien los incendios en la región de Valparaíso han afectado mayormente áreas urbanas y silvestres, es importante tener claro cómo estos podrían afectar a zonas agrícolas, de manera de tomar medidas preventivas.

Las consecuencias de un incendio en zonas agrícolas pueden ser diversas, de corto y mediano plazo. Primero, la pérdida de la producción que se esté cultivando, pérdida en tanto lo gastado hasta el momento por los productores, por ejemplo, en plantas, plaguicidas, fertilizantes y horas de trabajo, además de las pérdidas asociadas a no tener venta. Segundo, pérdida de los sistemas de riego. Actualmente, un alto porcentaje de los cultivos de hortalizas se realizan utilizando cinta de riego o goteros, hechos de polietileno, por lo que se perderían totalmente al ser altamente combustibles.

 Una tercera consecuencia es la pérdida de infraestructura productiva, como invernaderos, bodegas, salas de proceso, entre otras. Y cuarto, tiene efectos en pérdida de capa vegetal, especialmente en los primeros centímetros de suelo, lo que podría afectar su fertilidad. Por último, perder un cultivo significa, además, un retraso en la fecha de plantación, lo que puede dejar al agricultor con pérdidas, tanto por no poder cultivar, como por retrasar las siembras, quedando fuera de mercado. Para la producción de hortalizas es clave mantener la continuidad del proceso, por lo que un evento de esta naturaleza puede generar pérdidas relevantes en las producciones. 

 

¿Cuál es la importancia y el valor de implementar un sistema de monitoreo de la actividad hortícola regional en el contexto de emergencias como la ocurrida en la región?  

Implementar una metodología para el monitoreo territorial periódico de la actividad hortícola regional, que es parte medular del programa, permitirá visibilizar a los productores hortícolas, tanto en lo que cultivan como en su distribución geográfica. Además, se convierte en una oportunidad para gestionar los eventos de emergencia del territorio, ya que se contaría con todos los datos para llegar de forma eficiente y medir el impacto generado. Por el dinamismo del rubro y su vulnerabilidad, es necesario generar actualizaciones de la información con una mayor frecuencia, por lo que se requiere desarrollar metodologías apropiadas para mantener la información vigente.

Por su parte, la integración de información de superficie hortícola y de rendimientos, en un sistema de información geográfica (SIG) con información de suelos, clases de capacidad de uso, imágenes satelitales, red de drenaje, entre otros, permiten caracterizar, segmentar y generar propuestas de intervención y desarrollo acordes a la diversidad de condiciones productivas del territorio y que vaya en concordancia con la estrategia de desarrollo regional, así como con la aplicación  de instrumentos de ordenamiento territorial, que son claves para proteger la actividad agrícola. 

 

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