El sector agrícola actualmente se enfrenta a serios desafíos relacionados con el cambio climático y también a cambios del mercado hacia una agricultura más sustentable y/u orgánica lo que está obligando a los pequeños y medianos productores a adoptar nuevas prácticas y técnicas para hacer frente a la demanda y preservar el entorno: un minúsculo cambio en las prácticas agrícolas puede tener un impacto significativo en los parámetros de sostenibilidad y en la producción.
El seguimiento de los cultivos durante su ciclo de producción, con sensores de alta resolución y su validación con datos de terreno, permiten caracterizar las condiciones del predio identificando diferencias a nivel de sectores, alcanzando información de parámetros que influyen directamente en la producción final y/o en costos, de esta forma facilita tomar decisiones sobre el uso de fertilizantes o pesticidas, riego, etc., constituyéndose en una herramienta útil para la gestión agrícola.