Desde 1996, María Becsy Correa Rojas mantiene viva una de las tradiciones más antiguas del mundo rural: la artesanía en greda blanca. A través de su emprendimiento “Cacharritos de Greda”, ubicado frente a la plaza de Vichuquén, la artesana ha transformado un oficio heredado de su madre en un proyecto de vida que combina identidad, cultura y trabajo familiar.
María comenzó en la artesanía tras años desempeñándose como asesora del hogar. La maternidad y el deseo de independencia la impulsaron a dedicarse de manera permanente a la greda, actividad que inicialmente realizaba en sus tiempos libres. “Mi mamá hacía platos de greda y yo seguí la tradición”, señala.
En sus primeros años, debía extraer la greda desde el cerro y trabajar con recursos limitados. Hoy cuenta con un taller en su hogar, moldes especializados y un horno eléctrico obtenido gracias al apoyo de INDAP. Además, ha recibido respaldo de programas municipales y de Prodesal, lo que le ha permitido mejorar su producción y presentación.
Entre sus principales productos destacan pebreros, su artículo más vendido, faroles de greda, gallinas decorativas, chanchitos para ahorro, ollas, mates, mantequilleros y portavelas. Cada pieza es elaborada de manera artesanal, con una capacidad de producción aproximada de hasta cuatro unidades diarias, dependiendo del tamaño.
El emprendimiento funciona principalmente en temporada alta, entre diciembre y marzo, además de fines de semana largos y Fiestas Patrias. Durante esos meses, puede alcanzar ventas cercanas al millón de pesos. La comercialización es directa y presencial, manteniendo un vínculo cercano con turistas y visitantes que recorren la zona.
En los últimos años, María también ha incorporado tejidos y amigurumis a crochet, ampliando su oferta sin abandonar la tradición que dio origen a su emprendimiento.
“Que se atrevan”, es el mensaje que entrega a quienes desean emprender. Su historia refleja resiliencia, autonomía y la puesta en valor de saberes tradicionales que forman parte del patrimonio cultural rural.
Cacharritos de Greda no solo representa un emprendimiento local, sino también la continuidad de una herencia familiar y territorial que mantiene viva la identidad artesanal de Vichuquén.