CampoClick, emprendimiento Lácteos Dina: una marca creada con el sello de manos campesinas 

Alejandra de las Mercedes Caris Fuentes tiene 35 años y lleva sobre sus hombros una tradición que nació mucho antes que ella. Su historia está profundamente ligada al campo, a la tierra y a una herencia lechera que su familia ha cuidado por casi un siglo. Entre 80 y 100 años de historia que comenzaron cuando, durante la reforma agraria, su familia recibió tierras y animales. En ese entonces, su abuela DinaEnedina, elaboraba queso fresco solo para la mesa familiar, sin imaginar que ese simple acto cotidiano se transformaría, con el tiempo, en el corazón de un emprendimiento campesino. 

Con el aumento de la producción de leche, los primeros quesos empezaron a salir de la casa hacia los vecinos del sector. Cuando Alejandra terminó la enseñanza media, en 2008, no dudó en sumarse. Acompañaba a su abuelo, usuario de INDAP, y desde ahí comenzó a aprender sobre formalización, gestión y las herramientas que permitirían dar un salto que su familia aún no se había atrevido a tomar. 

Ese salto llegó en 2020, cuando nació oficialmente Lácteos Dina, una marca creada en honor a la abuela que inició todo. Con el Sello Manos Campesinas y la resolución sanitaria, lograron abrir mercado en Santiago, llegando a tiendas Mundo Rural, panaderías, cafés y emporios. Lo que antes era solo tradición familiar, hoy es una marca reconocida que viaja por todo Chile. 

Desde Peralillo, en la Región de O’Higgins —específicamente en el sector Los Vascos, al interior de Viña Los Vascos—, Alejandra lidera un equipo que es tanto familia como empresa. Sus tíos se encargan de la ordeña y las labores de campo; ella y su pareja, de la producción; su mamá y su hermana, del etiquetado y las ventas en ferias. Todos aportan a una cadena productiva completamente artesanal y trazable. 

La quesería produce hoy alrededor de 750 kilos de queso al mes, elaborados con leche propia, lo que les permite garantizar calidad en cada etapa. La ordeña se realiza diariamente entre las 6 y las 10 de la mañana; la pasteurización se hace en la misma quesería; la alimentación del ganado se produce en casa. Además, han incorporado energías renovables —paneles solares, termo solar— y reutilizan el abono del ganado para mejorar la tierra. Todo esto da vida a productos limpios, libres de gluten y elaborados con una identidad profundamente campesina. 

Su producto estrella es el queso maduro, aunque la variedad es amplia: queso fresco, dulce de leche, calugas, mantequilla, ghee y quesos maduros de distintas características. 

La motivación de Alejandra siempre ha sido la misma: ayudar a sus tíos y mantener viva la tradición familiar. Y su mensaje para quienes empiezan un camino parecido es simple, pero lleno de verdad: “Se puede. Cuesta, pero si eres joven tienes más fuerza y ganas.” 

Lácteos Dina es más que un negocio. Es un legado familiar transformado en un proyecto moderno, sostenible y lleno de identidad campesina. 

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