Ciren en la Prensa

12 / 06 / 2017

Degradación de los suelos avanza en las comunas de Ñuble

Ciren en la Prensa

La degradación de las tierras que se da en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas, hoy está presente y amenaza con seguir incluyendo tierras fértiles de Ñuble.

Los estudios hechos por el Centro de Información de Recursos Naturales (Ciren), detalla que la degradación o la baja fertilidad de los suelos en la región del Biobío va en crecimiento, ya que si hoy existen 1,18 millones de hectáreas con algún grado de erosión, fenómeno que provoca la degradación de la tierra, este podría aumentar y Ñuble tomaría el mayor porcentaje de este alza.

“Es un tema muy preocupante, ya que hay comunas que tienen un suelo bastante más degradado que otras, por lo que hay que preocuparse y es un tema que ya ha pasado en otros sectores años atrás y hemos visto, en el caso de Florida, que era una zona productora netamente de trigo y hoy es netamente forestal y eso fue producto de la degradación del suelo, por eso es un tema preocupante tanto para agricultores como para el gobierno que se implementen medidas adecuadas para controlar este tema”, propuso Álvaro Gatica, presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble.

A la fecha se contabilizan seis comunas de la región que tienen algún grado o problemas graves con la erosión hídrica, lo que representa el 48% del total de la superficie del Biobío, contabilizándose en esta tipología a Quirihue, Coelemu,Trehuaco y Ninhue, donde el escurrimiento superficial del agua de lluvia se debe a factores como el relieve de lomajes y cerros, los estragos en la capa vegetal de los suelos y el régimen de lluvias, al que se suma la destrucción que realiza el hombre en la vegetación, ya sea para obtener madera, leña y carbón o el realizar malas prácticas agrícolas, como arado en sentido de la pendiente, barbecho descubierto, quema de rastrojos, labranza en suelos no arables; desarrollo de actividades silvícolas sin respetar la capacidad de uso de los suelos y cubriendo de plantaciones hasta el borde de esteros y quebradas.

“Creo que se están haciendo cosas y es verdad que hay programas específicos con algunos subsidios, pero creo que deberían ser bastante más para poder mejorar este tema que a las futuras generaciones se le puede complicar mucho”, subrayó Álvaro Gatica.

Pero la mayor pérdida de suelos no solo se mantiene en el tema hídrico, sino que también existe una erosión severa y muy crítica de tipo geológico o natural en las comunas de San Fabián y Pinto.

“Los agentes aceleradores evidenciados en estas zonas están constituidos por la desforestación (tala de bosques), el cambio de uso del suelo a la producción agrícola, las quemas e incendios forestales”, subraya la última investigación hecha por el Ciren.

En tanto, entre las comunas que se encuentran en erosión no aparente están nuevamente San Fabián (62,7%), Quirihue (53,3%), Pinto (52,3%) y Ninhue (51,7%), pero en sectores del secano de la región, estas cifras aumentan significativamente.

“La erosión no aparente por definición corresponde a sectores que se encuentran protegidos por algún tipo de cubierta vegetal de densidad mayor a 75%, o su uso está sujeto a buenas prácticas de manejo. En la región del Biobío se evidencia un importante aumento de esta categoría, y que es propia de un aumento de la cobertura boscosa. Lo complejo de las cifras en este tipo de estudios está en la metodología usada y su verificación, pero constituyen una buena aproximación.

La otra complejidad deriva del establecimiento solo de bosque exótico (pino y eucaliptus; monocultivos de alguna manera) por parte especialmente de grandes Biblioteca del Congreso Nacional de Chile – 26/06/2017 Pág. 2 empresas forestales, con lo que esto significa en el paisaje y el impacto en los pequeños propietarios y además riesgos de desastres como el último megaincendio”, dijo Erick Zagal, profesor titular y director del Departamento de Suelos y Recursos Naturales de la facultad de agronomía de la Universidad de Concepción.

Según los especialistas, la deforestación, las actividades agrícolas, la sobreexplotación de la vegetación con fines domésticos y el sobrepastoreo, son los principales factores que causan la degradación de suelos de Chile.

“Básicamente los detonantes de la degradación de los suelos pasa por la deforestación, tala del bosque nativo, el mal uso de los suelos, por ejemplo agricultura en capacidades de uso del suelo que son para establecimiento de praderas o de uso forestal; ejemplo todo el secano costero y las malas prácticas agrícolas por ejemplo, monocultivo, escasez de rotaciones adecuadas con inclusión de leguminosas; exceso de uso de insumos agrícolas, como fertilizantes o pesticidas, exceso de labranza, entre otros, propio de una agricultura intensiva. La quema de residuos, el no reciclaje de materia orgánica al suelo. La erosión en los sectores de precordillera tienen un componente geológico importante”, subrayó Erick Zagal.

Agrícola y forestal

El uso de los suelos en Ñuble, en su mayor porcentaje son destinados para las plantaciones agrícolas (26,56%) y para el desarrollo del área forestal (26.55%), siendo este último empleo, a juicio de los alcaldes de zonas afectadas, el que genera el mayor desgaste.

“Para Ninhue y para este sector en general, es un tema complicado, debido a que la escasez hídrica afecta a las personas y sus familias, pero también a la tierra, la producción y por ende la calidad de vida. Evidentemente este problema tiene que ver con la cantidad de plantaciones forestales qué hay en el valle del Itata y como éstas extraen el agua de las napas, impidiendo la utilización de ésta por parte de la gente”, comentó la alcaldesa de Ninhue, Carmen Blanco, comuna afectada por los suelos degradados.

Sin embargo, los múltiples usos del suelo generan su degradación, con alteraciones desfavorables, ya sean de naturaleza fisicoquímica o biológica, de una o más de las propiedades del suelo.

“Los eucaliptos y su proliferación son grandes responsables de lo que estamos viviendo. Hay que apelar a la sincera responsabilidad social de las empresas forestales, pues la legislación es bondadosa con ellas lamentablemente, pero por otro lado, la designación del Valle del Itata como zona de rezago abre un horizonte de esperanzas. Ojalá que la generación de políticas públicas en este marco apunten también a disminuir el déficit hídrico y a beneficiar a nuestros vecinos”, solicitó Carmen Blanco.

En tanto, desde el Ministerio de Agricultura aseguraron que a través del programa sistema de incentivo para la sustentabilidad agroambiental de los suelos agropecuarios (SIRSD-S) que se ejecuta a través del SAG e INDAP, se permite el empleo de métodos de intervención del suelo tales como rotación de cultivo, manejo de rastrojos, cero labranza, entre otros.

“Para el presente año el Minagri dispone de más de 3 mil millones de pesos para aplicar estos programas en la región del Biobío”, comentó el seremi de Agricultura del Biobío, Rodrigo García.

“Creo que se están haciendo cosas y es verdad que hay programas específicos con algunos subsidios, pero creo que deberían ser bastante más para poder mejorar este tema”.

 

Álvaro García,Presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble

PROGRAMAS  DE RECUPERACIÓN DE SUELOS

En Chile un Programa de Recuperación de Suelos, que es un instrumento de fomento del Ministerio de Agricultura, establecido por la Ley N°20.412 de 2010 por un lapso de 12 años, contados desde la vigencia de su Ley. Este programa es una renovación y mejoramiento de un programa anterior que cumplió 12 años en el pasado. Este programa es coordinado por la Subsecretaría de Agricultura y ejecutado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y su objetivo es recuperar el potencial productivo de los suelos agropecuarios degradados y mantener los niveles de mejoramiento alcanzado.

48% de los suelos de la región, están con erosión hídrica, dentro de los que se encuentran las comunas de Quirihue, Coelemu, Trehuaco y Ninhue.

2 comunas De Ñuble (San Fabián y Pinto), presentan una erosión con predominio geológico de carácter severo y muy severo, según el estudio del Ciren.

 

FUENTE: Crónica de Chillán, 2017/06/,12 p.2-3 Tema del Día

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