El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Enlaces
Site Map
Web Email
CATEGORIAS\
PROYECTOS
Diagnóstico para elaborar un plan de riego en Cuenca de Aconcagua

La Comisión Nacional de Riego (CNR) entidad pública compuesta por un Consejo de Ministros y una Secretaría Ejecutiva fue creada en el año 1975 con el objeto de asegurar el incremento y mejoramiento de la superficie regada del país. A través de su Consejo de Ministros y su Secretaría Ejecutiva, tiene la función de: Planificar, estudiar y elaborar proyectos integrales de riego y; supervigilar, coordinar y complementar la acción de los diversos organismos públicos y privados que intervienen en la construcción y explotación de obras de riego.

Durante el año 2014, y con la participación de todos/as los/as funcionarios/as y directivos/as de la Institución, se desarrolló un proceso de Planificación Estratégica para definir los nuevos lineamientos a implementar en el período 2014 -2018. Resultado de este trabajo se definió la misión institucional de la forma siguiente:

"Asegurar el incremento y mejoramiento de la superficie regada del país, mediante la formulación, implementación y seguimiento de una Política Nacional de Riego que genere estudios, programas, proyectos y fomento al riego y drenaje, que contribuya al uso eficiente del recurso hídrico en riego, que propenda a mejorar la seguridad del riego y aporte al desarrollo de la agricultura nacional, en un marco inclusivo, participativo, sustentable y equitativo de los/as agricultores/as y de las organizaciones de regantes".

Por su parte, la División de Estudios, Desarrollo y Políticas (DEDP) de la CNR participa en la implementación de los siguientes productos estratégicos:

 Contribuir a la generación de la "Política Nacional de Riego y Drenaje", de acuerdo a lineamientos estratégicos y ministeriales, privilegiando el estudio y ejecución de obras de riego con un enfoque de planificación del trabajo por cuencas, considerando las característica propias de suelo y clima, con la participación de los actores locales privados y públicos que equilibre el crecimiento económico, las necesidades de la comunidad y el respeto por el medio ambiente.

 Estudios, programas y proyectos que incentiven las prácticas de uso eficiente de recursos hídricos, fortaleciendo a las organizaciones de regantes mediante la asistencia técnica, capacitación y transferencia tecnológica.

 Estudios, programas y proyectos que incentiven las prácticas de uso eficiente de recursos hídricos, incorporando a los/as pequeños/as agricultores a programas de riego para mejorar su productividad a través de inversión, capital humano, investigación y transferencia tecnológica, considerando las características culturales y los intereses sociales y económicos de los pueblos originarios, facilitando la articulación con los programas de fomento disponibles.

En concordancia con dichas orientaciones estratégicas institucionales, la División de Estudios, Desarrollo y Políticas iniciará un proceso de diseño de Planes de Gestión de Riego Regionales con un horizonte de implementación a mediano plazo hasta el 2022, que considera como premisas centrales: la participación de los/as usuarios/as y agentes regionales y locales vinculados al uso de las aguas de riego o drenaje como también la comunidad local relacionada con las cuencas a estudiar; un enfoque con perspectiva ascendente, es decir, desde las bases hacía las autoridades o de toma de decisión; y un énfasis en la gestión eficiente y sostenible del recurso hídrico.

Licitación N° 870-6-LP15

CIREN

4

Los resultados de estos procesos de planificación de diseño de Planes de Gestión de Riego Regionales, serán relevantes para definir las prioridades de las partidas presupuestarias, tanto sectoriales como regionales, vinculadas al riego, así como también serán una importante fuente de información y respaldo para las organizaciones y usuarios/as de aguas, para gestionar sus demandas e intereses.

1.2 Identificación del problema

La Comisión Nacional de Riego, requiere la planificación a mediano plazo de sus iniciativas de inversión (estudios básicos, proyectos y programas), la que se debe diseñar con la participación y validación de los/as usuarios/as y agentes privados y públicos, como también la comunidad local con interés en el desarrollo de las cuencas hídricas de cada región.

La planificación de las carteras de inversiones y líneas programáticas de los organismos públicos, en pocas ocasiones se realiza en diálogo con las comunidades interesadas. Lo normal es que las demandas surjan de forma espontánea y respondiendo a grupos de interés gremiales, políticos, u otros. Esta forma de realizar la planificación, ha generado en ocasiones, conflictos con las comunidades, quienes exigen participar en los procesos previos de planificación, o lisa y llanamente, se han opuesto a la realización de proyectos o estudios, que no sienten como demandas propias.

Por dicho motivo, y con la exigencia de acercar las acciones públicas a las demandas de las comunidades interesadas, se propone levantar una planificación que se estructura sobre la base de la participación, con un enfoque desde las bases hacia las cúpulas y en búsqueda de la eficiencia y sostenibilidad del recurso hídrico.

El diagnóstico del estado actual o levantamiento de una línea de base, es el primer paso, que debe considerar información secundaria actualizada y analizada, pero principalmente información primaria, mediante metodologías cualitativas y cuantitativas donde la participación debe ser transversal, a nivel de fuente de información y también como instancia de validación, hasta su acuerdo en la toma de decisión.

La línea de base debe considerar a los menos aspectos relativos a la disponibilidad, caracterización y calidad del recurso hídrico; el estado de la infraestructura de riego (almacenamiento, captación y conducción); la presencia y situación de las Organizaciones de Usuarios de Agua (juntas de vigilancia, asociaciones de canalistas, comunidades de aguas y otras); el estado de los derechos de aprovechamiento de aguas; el estado de la calidad del agua de las cuencas y microcuencas, y sus fuentes de contaminación; las características de la producción agropecuaria y los mercados hacia los que está orientada; la estratificación predial y niveles de tecnología aplicados; el nivel de la tecnología vinculada (estaciones de control, investigación, u otro); aspectos ambientales relevantes, como la presencia de áreas protegidas como sitios pertenecientes al SNASPE4, sitios prioritarios, reservas de la biósfera, sitios RAMSAR, entre otros; y las carteras de inversión vigentes en el territorio, tanto desarrolladas por CNR como por otros servicios públicos.

Posteriormente a ello, se deberá elaborar la imagen objetivo del territorio que considera criterios de desarrollo, la situación tendencial y la situación futura con plan junto con las distintas visiones y expectativas de los/as usuarios/as y agentes del territorio. De la relación entre la línea de base y la imagen objetivo del territorio, se podrán estimar las distintas brechas que deben ser abordadas para avanzar en los objetivos o metas trazadas, dando lugar a distintas medidas o acciones para reducir estas brechas.

Dichas medidas o acciones son las iniciativas de inversión que se deben organizar y priorizar en un Plan de Gestión del Riego (PGR) de la cuenca del río Aconcagua, en un horizonte de mediano plazo hasta el año 2022.

Contribuir al uso eficiente y sostenible de los recursos hídricos para riego en la cuenca de Aconcagua, mediante la implementación de un plan de gestión de las aguas de riego y drenaje, diseñado y validado con la participación de los/as usuarios/as y agentes regionales y locales.

Socios